|
Con frecuencia, las
personas que practican una dieta vegetariana son bombardeadas
con la misma pregunta: “Al no comer carne, ¿cómo
facilitas al organismo las proteínas
que éste necesita?” . La respuesta es muy
sencilla, puesto que existe una gama muy amplia de alimentos
que aportan las sustancias necesarias.
Es
más, en los tiempos que corren, con el mal de las
vacas locas o la fiebre aftosa en las primeras páginas
de los periódicos, muchos de los que recurren a la
carne como único nutriente proteínico se plantean
buscar otras fuentes..
El hábito de comer chuletas, filetes... tan sólo
es eso, una costumbre muy arraigada –antes era muy complicado
acceder a los alimentos necesarios, y la carne era un seguro
de vida–. En la actualidad, las personas tienen acceso en
los mercados a muchos alimentos vegetales ricos en proteínas
.
Al digerir carne lo que ocurre es que se eliminan todos
los procesos intermedios que atraviesan las sustancias químicas
naturales para transmutarse en proteínas .
La excepcional soja
Ciertamente,
las proteínas de mejor calidad biológica son
las de origen animal, esto es, las que aporta la carne,
el pescado, la leche
, el queso y, sobre todo, el huevo. Las de origen vegetal
son de menor calidad, aunque existen algunas excepciones,
como la soja
y la semilla de sésamo –la soja
es la planta con mayor proporción de proteína–.
Lo que determina la calidad de una proteína son los
aminoácidos
que la componen, que son 22 en total. Cada proteína
es el resultado de mezclas de algunos de ellos (o de todos)
en cantidades variables. Ahora bien, nueve de estos aminoácidos
son esenciales, es decir, el organismo no los genera y es
necesario obtenerlos en las cantidades adecuadas en los
alimentos que se comen. Se trata de la valina, fenilalanina,
histidina, treonina, isoleucina, leucina, metionina, lisina
y el triptófano.
Combinar alimentos
Para
que las personas vegetarianas logren un máximo aprovechamiento,
es necesario que consuman alimentos con nutrientes de alta
calidad (leche y queso, que contienen los aminoácidos
esenciales), o bien que mezclen alimentos cuyas proteínas
de baja calidad se complementen –que unos aporten lo que
les faltan a los otros–.
Además de la soja
y la semilla de sésamo, otros alimentos de origen
vegetal con una proporción considerable de proteína
son los cereales, las legumbres y los
frutos secos
. Ahora bien, en el caso de los cereales, el trigo es
pobre en lisina, al igual que el arroz, mientras que el
maíz es pobre en lisina y en triptófano.
En las legumbres, por el contrario, la cantidad de lisina
suele ser elevada, mientras que el aminoácido ausente
es la metionina, que precisamente abunda en los cereales.
De ahí que las combinaciones de alimentos sean tan
importantes. Mezclar, por ejemplo, cereales con legumbres
(lentejas, arroz, judías... con pan o maíz)
permiten complementar el aporte alimenticio de los primeros
con las segundas.
¿Cuántas
proteínas se necesitan?
El
hombre adulto necesita ingerir unos 0,75 gramos de proteína
por kilogramo de peso corporal. No obstante, las necesidades
proteínicas aumentan en los niños durante
los periodos de crecimiento (por ello es importante conocer
la necesidad de mezclar alimentos si se desea criar a un
hijo en la dieta vegetariana), en las mujeres embarazadas
y en periodo de lactancia –también tras los procesos
postoperatorios
inicio |