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Los primeros estudios sobre este tipo de alimentación
surgieron al observarse que los habitantes de los
países bañados por el mar Mediterráneo presentaban
una menor prevalencia de enfermedades cardiovasculares
y enfermedades crónicas, y tenían una mayor esperanza
de vida que poblaciones del resto del mundo, sobre
todo en países del norte de Europa y América.
Este
fenómeno no dependía del nivel de educación, ni de
la situación social o el poder adquisitivo, por lo
que todo hizo pensar que se trataba de la dieta y
se relacionó con los hábitos alimentarios.
En
los años 50, los doctores Ancel y Margaret Keys de
la School of Public Health de la Universidad de Minnesota
(EE.UU.), comenzaron a observar la alimentación de
estas poblaciones, y establecieron que las características
de esta dieta eran:
-
consumo
habitual de cereales, legumbres, frutas frescas,
verduras, pescado, aceite de oliva y frutos secos,
-
consumo
moderado de lácteos (sobre todo yogur y quesos),
huevos y carne de aves y,
-
consumo
poco frecuente de carnes de cerdo, cordero y vacuno.
Incluían moderadamente en la dieta vino y condimentaban
sus platos con especias como ajo, cebolla, orégano
y pimienta.
Otros
estudios, como el de los 7 países, en el que se estudio
la alimentación de Finlandia, Holanda, Italia, Yugoslavia,
Grecia (Creta), Japón y EE.UU., atribuyeron los efectos
beneficiosos de este tipo de alimentación a la proporción
de grasa y de los diferentes ácidos grasos, mostrando
como en los países del norte de Europa, cuyo consumo
de ácidos grasos saturados es predominante, existía
mayor mortalidad por enfermedad coronaria. También
constató la relación de los elevados niveles de colesterol
en sangre con la mayor incidencia de infartos de miocardio.
Curiosamente en países como España y Francia el consumo
de grasas es alto, incluso supera la cantidad recomendada
(25-35% de la energía total consumida), pero dichas
grasas son en gran cantidad monoinsaturadas, debido
al importante consumo de aceite de oliva.
En
la actualidad se han llevado a cabo múltiples investigaciones
que han sido publicadas en diversas revistas científicas
y los resultados se han presentado en simposios y
congresos, pero el interés por las virtudes de la
alimentación mediterránea va siendo cada vez más popular
y aparecen artículos en revistas divulgativas y periódicos
o espacios en otros medios de comunicación.
Al
menos los siguientes países pertenecen a la cuenca
mediterránea: Turquía, Albania, la antigua Yugoslavia
(Eslovenia, Bosnia-Herzegovina y Croacia), Grecia,
Italia, Francia, España, Marruecos, Argelia, Túnez,
Libia, Egipto, Israel, Jordania y Siria, por lo que
dada la gran diversidad de culturas, razas, religiones,
situación social, económica y política no podemos
hablar de un único y exclusivo tipo de dieta mediterránea,
ni de un único tipo de dieta para un mismo país. Así
un país como Portugal, que en principio no es bañado
por el Mediterráneo, tiene hábitos alimentarios propios
de esta ponderada dieta.
La
dieta varía de un país a otro y de una región a otra
en el alimento pero no en el grupo de ellos, así por
ejemplo:
-
En
el norte de África consumen couscous, vegetales
y legumbres.
-
En
el sur de Europa pasta, arroz, patatas, vegetales
y legumbres.
-
En
el este de Europa judías, garbanzos, arroz.
Probablemente
la propagación de estos hábitos por la geografía mediterránea
se ha debido a las costumbres de las civilizaciones
que han habitado en estos países: egipcios, sirios,
fenicios, cartaginenses, íberos, griegos, romanos,
bizantinos, árabe-musulmanes, judíos y turcos que
han impuesto la "cultura" del trigo, el
olivo y la vid.
Los
alimentos más característicos de la dieta mediterránea
son:
El
aceite de oliva, ampliamente utilizado en la cocina
mediterránea es rico en ácidos grasos monoinsaturados.
Muchos estudios han demostrado que estos ácidos grasos
regulan las proporciones sanguíneas de HDL ("colesterol
bueno") y LDL ("colesterol malo"),
teniendo un efecto protector frente a la formación
de placas de ateroma en las arterias.
En la cocina mediterránea se utiliza aceite de oliva
o de semillas para cocinar y condimentar los platos
a diferencia de mantequillas y otras grasas animales
utilizadas en otros países como en los del Norte de
Europa.
Asimismo se consumen las rebanadas de pan solas o
con aceite de oliva y no untadas con mantequilla,
manteca de cacao u otras grasas.
El
Pescado
El
pescado, característico también de la dieta mediterránea
y cuya grasa es beneficiosa para la salud. Estudios
llevados a cabo en las poblaciones esquimales de Groenlandia,
cuya alimentación era prácticamente a base de pescado
y no consumían grasas vegetales, mostraban como la
baja incidencia de enfermedades cardivasculares de
esta población se debía a los ácidos grasos poliinsaturados
del pescado y más concretamente de los omega-3. Estos
componentes aumenta las HDL y disminuyen las LDL.
Legumbres,
cereales (arroz, pastas, muchos de ellos integrales),
frutas y verduras, aportan a la dieta mediterránea
además de variedad, vitaminas, minerales, sustancias
antioxidantes, fibra e hidratos de carbono complejos.
La
Dieta Mediterránea se puede considerar casi una dieta
vegetariana en cuanto a los beneficios de ésta por
el alto aporte de vitaminas, minerales, sustancias
antioxidantes y fibra, pero solventa las deficiencias
que la alimentación vegetariana estricta, presenta
ciertos nutrientes como la vitamina B12.
Por
fortuna, hemos dejado atrás un tiempo en el que empezábamos
a olvidar nuestros hábitos alimentarios, tan apreciados
ahora, y nos estábamos adaptando a costumbres menos
saludables importadas de otros países. Nuestros hábitos
se estaban "americanizando", pasando a consumir
la famosa "fast food" o "comida rápida"
olvidándonos de productos tan sanos como las legumbres,
verduras y frutas. Incrementamos los ácidos grasos
saturados, colesterol, azúcares simples y sal de nuestra
dieta, y disminuimos los ácidos grasos insaturados,
fibra e hidratos de carbono complejos.
Una
vez establecidos los grupos de alimentos y las proporciones
que deben ser incluidos en la dieta se reflejaron
en la conocida y difundida Pirámide de los Alimentos,
un modo de entender y conocer mejor las recomendaciones.
Estas
guías están establecidas para las personas adultas
sanas en general y deberán ser modificadas y adaptadas
para grupos especiales de población y en etapas especiales
de la vida, como la infancia, embarazo…
Para los mediterráneos la pirámide describe su dieta
tradicional y habitual que no se debe olvidar y debe
ser preservada y revitalizada, aún cuando los modernos
estilos de vida imponen nuevos hábitos. Para el resto
de poblaciones, sobre todo Americanos y Europeos del
norte, la pirámide refleja la alimentación sana, saludable
y gastronómicamente ponderada que quieren y deben
adoptar.
Bibliografía:
-
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Cervera P. ¿Dieta o alimntación mediterránea?. Nutrición
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-
* Cervera P., Clapés J. y Rigolfas R. Alimentación
y Dietoterapia, Anexo B. Ed: McGraw-Hill Interamericana.
Madrid, 1993: 150-8.
El
Pan en la salud
Es un
alimento básico y su consumo está ampliamente
extendido. Se obtiene de la fermentación de
la harina, mezclada con levadura (Saccaromyces cerevisiae)
sal y agua, el trabajo de la masa (amasado) y su posterior
cocción. La composición química
del pan variará en función de diversos
factores.
En primer
lugar tenemos que considerar cuál es la procedencia
de la harina (trigo, cebada, mezcla de cereales, etc.),
en segundo lugar se debe considerar el tipo de harina
que se utilizó para la elaboración del
pan (harina integral, harina blanca, mezcla de ambas,
etc.) y por último, un factor muy importante
que hay que analizar, es la incorporación de
productos alimentarios, como leche, grasas, condimentos,
aromatizantes, etc. El componente mayoritario son
los hidratos de carbono en forma de almidón.
Contiene
fibra, minerales y vitaminas, en mayor cantidad en
los integrales que en los blancos, y relativamente
poca grasa (excepto pan de molde, a que se le añade
grasa para conferirle las específicas características
sensoriales).
Sección Pan
El
Pescado
En la
actualidad, gracias a los modernos transportes, tenemos
todo tipo de pescados en los mercados de cualquier
parte del mundo; por ejemplo, en cualquier país
del Mediterráneo nos podemos encontrar langostas
y bogavantes venidos del Canadá o de Cabo Verde
o de las Antillas, bastante menos sabrosos y de carnes
menos prietas. También, podemos especificar
que la sardina es el pescado mas importante desde
el punto de vista económico de todo el Mediterráneo,
o que el atún, aunque habita en el Atlántico,
se reproduce en el Mediterráneo. Otro pescado
abundante en este mar es la bacaladilla.
Es esencialmente
estructural, ya que contiene una gran cantidad de
proteínas de alto valor biológico e
incluso de mayor valor biológico que la carne,
además nos aportan todos los aminoácidos
esenciales y en cantidades adecuadas. El pescado graso
es un alimento energético y es una de las fuentes
principales de ácidos grasos omega-3.
Seccion Pescado
La
Miel
De los
cien componentes integrantes de la miel, los elementos
principales son azúcares (en mayor parte fructosa
y glucosa), agua y, en menor cantidad, las vitaminas
y minerales. Entre las vitaminas de la miel se encuentran
las del grupo B y la vitamina C, pero en cantidades
tan insignificantes que no aportan un gran valor nutritivo.
Posiblemente es el polen el que aporta proteínas,
vitaminas y minerales, puesto que la miel contiene
miles de gránulos en suspensión.
El valor
nutritivo de la miel cambia según la temporada,
las condiciones climáticas y del suelo, la
variedad de plantas a partir de las que se ha obtenido
el néctar y el cuidado de las abejas por parte
de los apicultores.
Seccion
Miel
Legumbres
La composición
nutricional de las diferentes variedades de legumbres
es altamente recomendada debido a las concentraciones
adecuadas y equilibradas de nutrientes. Esta composición,
como la de cualquier otro alimento, puede variar o
modificarse por innumerables factores; a saber: variedad
de la especie, condiciones climáticas, condiciones
medioambientales, técnicas de cultivo y sobre
todo del estado y composición del suelo. Es
por ello que los datos sobre composición química
puedan presentar una gran variabilidad.
La presencia
de nutrientes tan variados como proteínas de
alto valor biológico, hidratos de carbono complejos,
vitaminas, minerales, fibra y un escaso contenido
graso, confieren a las legumbres una gran importancia,
así como un elevado interés nutricional
de ser utilizadas en la alimentación humana.
Ver
más acerca de Legumbres
Carne
Fresca
Desde
el punto de vista nutricional, la abundancia de proteínas
de elevado valor biológico, así como
su riqueza en hierro y otros minerales y vitaminas,
hacen de las carnes un alimento óptimo que
debe ser incluido en la alimentación humana
de forma racional.
La variabilidad
que existe desde el aspecto alimenticio entre las
diferentes especies es muy escasa. Así, en
términos generales se puede afirmar que las
carnes son una buena fuente de minerales: potasio,
sodio, cinc, fósforo y hierro. Con respecto
a las vitaminas, las carnes proveen una excelente
cantidad, sobre todo las del complejo B (B1, B2, B3,
B6 y B12).
Ver más acerca de Carne
Hortalizas
y Verduras
Las hortalizas
y verduras son alimentos que permanecen aferrados
a la dieta mediterránea, incluso se han adaptado
perfectamente al estilo urbano y rápido de
la vida actual.
Son pobres
en grasa y proteínas pero constituyen un concentrado
de fibra, hidratos de carbono, vitaminas, minerales
y otros componentes saludables que han combinado sabores
a lo largo de toda la ribera Mediterránea,
desde tiempos inmemoriales. En la actualidad se ha
visto la importancia que tienen en la salud y los
posibles beneficios sobre esta, por eso las recomendaciones
se encuentran alrededor de 5 raciones/día siendo
una de ellas de forma cruda.
Ver más acerca de Verduras y Hortalizas
Huevos
La fama
del huevo como alimento se explica, entre otros motivos,
por sus características nutritivas. Se le considera
alimento de referencia por poseer todos los aminoácidos
esenciales para el hombre. Aporta altas cantidades
de vitaminas (sobre todo vitaminas B12, ácido
pantoténico, biotina, vitaminas D, A, B2 y
niacina) y minerales (especialmente selenio, fósforo,
iodo y zinc) y una cantidad relativamente baja en
calorías.
La grasa
supone el 10,8% de la parte comestible e incluye una
elevada proporción de fosfolípidos,
una alta cantidad de ácido graso esencial linoléico,
un elevado contenido de ácidos grasos monoinsaturados
(AGM 4,7 g / 100 g) y una relación entre ácidos
grasos polinsaturados y saturados muy favorable (AGP
/ AGS). Cada huevo contiene unos 245 mg de colesterol.
Las características
en la composición grasa del huevo y los conocimientos
que se tienen actualmente sobre la etiología
de la enfermedad coronaria, obligan a rectificar la
mala fama que ha tenido hasta hace poco tiempo en
su relación con el colesterol plasmático
y la enfermedad coronaria.
Sección Huevos
Frutos
Secos
Los frutos
secos, son aquellos frutos cuya parte comestible es
la semilla y posee en su composición menos
del 50 % de agua.
Por lo tanto está definición abarca
a alimentos de diferentes orígenes, que comparten
la particularidad de ser ricos en grasas (excepto
para la castaña) y pobres en agua. Aparte de
grasas, son fuentes ricas en antioxidantes (vitamina
E y selenio), minerales y fibra.
A diferencia
de la fruta fresca de la que se come solamente la
parte carnosa, el fruto seco viene a ser la semilla
comestible de la fruta cuya carne suele ser incomestible.
Son alimentos
muy nutritivos y completos, que se adaptan fácilmente
a distintos platos, ya sean dulces o salados, o bien
se consumen como aperitivos o tentempiés a
lo largo del día.
La forma más utilizada de comercializar los
frutos secos y las semillas es el empaquetado al vacío,
a granel, en forma de aceites, de pastas, de cremas,
o bien como elementos de decoración o de enriquecimiento
de productos de repostería, de panes, o de
galletas. Con algunos de ellos se elaboran unos productos
dulces típicos de las fiestas navideñas
“Los turrones”, los cuales se preparan
con una pasta hecha del fruto seco a la cual se le
adiciona azúcar, huevo y otros ingredientes,
existen variedades preparadas con los frutos secos
triturados o en copos.
El valor
nutricional de los frutos secos, estará influenciado
por la forma de comercialización, obviamente
si el alimento tiene agregado de sal, el producto
final tendrá un mayor contenido en sodio, si
tiene agregado de huevo o de azúcar el producto
final tendrá una composición química
diferente al alimento que le dio origen.
Más
acerca de Frutos secos
Arroz
Al igual
que en otros cereales, la mayor parte de la energía
suministrada por el arroz proviene de los carbohidratos,
especialmente del almidón. El contenido en
fibra dietética es más del doble en
el arroz integral que en el arroz blanco, y en cuanto
a las fibras destaca la fibra insoluble (celulosa,
lignina, algunas hemicelulosas).
El contenido
en proteínas oscila entre el 6 y el 8 % en
ambos arroces, y el arroz es cuantitativamente el
cereal que menos proteína contiene dentro del
grupo. A diferencia del trigo y de otros cereales,
las proteínas del arroz no contienen gluten.
El contenido en grasas no es significativo, y en relación
a los micronutrientes su valor es mayor en el arroz
integral que en el arroz pulido, con excepción
del calcio y zinc.
Seccion Arroz
Derivados
Lacteos
Nutricionalmente
los productos lácteos son excelentes fuentes
de proteína de alto valor biológico,
minerales (calcio, fósforo, potasio) y de vitaminas
(vitamina A, D, riboflavina, ácido fólico
y vitamina B12). La lactosa es un disacárido
fácilmente digerible excepto en los intolerantes
a la lactosa. Hay un gran número de individuos
que toleran mejor la lactosa de las leches fermentadas
que la de la leche. La lactosa de los quesos madurados
prácticamente desaparece debido a la fermentación
de los microorganismos.
El yogur
tiene un elevado valor nutritivo y su consumo se asocia
a una serie de beneficios para la salud. Proporciona
muchos nutrientes junto con microorganismos vivos
capaces de mejorar el equilibrio de la flora intestinal.
Seccion Lacteos
Frutas
Las frutas
son un grupo de alimentos de origen vegetal, con un
alto aporte de vitaminas, minerales, fibra y agua,
y un bajo contenido energético. Estudios sobre
la dieta mediterránea destacan los nutrientes
que aparecen en las frutas como agentes que repercuten
beneficiosamente en la salud.
Las frutas
juegan un papel importante en la alimentación
equilibrada en cualquier etapa de la vida. Son alimentos
bien aceptados por las personas mayores, básicos
durante la edad adulta e imprescindibles para la formación
de buenos hábitos alimentarios en la infancia
y adolescencia. Por otro lado, la disminución
observada en el consumo de frutas, sobre todo en la
población infantil y juvenil, hace necesario
un esfuerzo imaginativo para hacer llegar a la población
la conveniencia de su consumo por su valor nutricional
y papel protector de la salud. En España, el
consumo de fruta es el doble respecto al del norte
de Europa.
Seccion Frutas
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