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Chocolate
Recetas
Chef Norberto
E. Petryk
Fondant de chocolate con naranjas
confitadas
(para una orgía de ocho)
Fondan de Chocolate
Ingredientes:
450g de chocolate para taza
650g de crema de leche
4 naranjas
750g de azúcar
½ L de agua
Para el coulis de menta:
4 yemas de huevo
75g de azúcar en polvo
1 ramo de hojas de menta fresca
½ L de leche
para decorar:
cáscaras de naranja
5cl. De granadina.
Ponga las naranjas en una cacerola
que las pueda contener por la base, cúbralas con agua fría
y lleve a ebullición, tire el agua hirviendo y reemplácela
por agua fría, lleve a ebullición nuevamente. Renueve
una vez más esta operación. Vuelva a poner las naranjas
en la cacerola, agregue el azúcar y cocínelas. Para
hacerlas confit durante 3 horas. Manténgalas inmersas en
su jarabe, para que no se enfríen puede ponerlas en un plato
más chico que la cacerola, sobre el fuego.
Nota: Esta misma receta (la de naranjas)
es la utilizada en Paraguay para el dulce denominado “coceré
va”, conserva de naranjas enteras en almíbar espeso
a veces acompañado de miel de caña. Yo le agregaría
para más sabor unos clavos de olor y una rama de canela.
Esta receta de campo lleva días hacerla y previamente se
ralla un poco la cáscara de la naranja y, se hierve primero
en agua con sal. Una vez llegado al punto de ebullición se
deja enfriar dentro del agua y luego se escurren para volver a colocarlas
en agua clara y fría, para volver a llevar a ebullición,
este ultimo paso luego de enfriarlas dentro del mismo agua, se repite
cuatro veces. Luego se las prepara dentro de una solución
de almíbar (azúcar y agua) y se las cocina a fuego
bajo durante dos a tres horas. Se envasan en caliente en frascos
de vidrio con sierre hermético y se guardan hasta su consumo
en cualquier época del año. Sobre todo se realiza
esta receta con lo que nosotros llamamos naranjas amargas o salvajes,
las denominadas por ellos: apepú. Y es de destacar que acompañadas
de quesillo con hierbas es un manjar de dioses (Glup!!!)
Cuando las naranjas estén
confitadas, prepare esta crema: haga hervir la crema fresca en la
cacerola, 2 o 3 minutos, deje entibiar. Rompa el chocolate en pedacitos
en una terrina puesta sobre baño maría sobre fuego
mediano. Cuando se haya fundido, remueva e incorpore, poco a poco,
la crema hervida, batiendo para dar volumen a la preparación.
Nota: La técnica adecuada sería la de ganage: lleve
a hervor la crema, cuando está a punto de ebullición
retiré del fuego y agregue el chocolate previamente rallado,
revuelva hasta que se incorporen bien ambos. Yo perfumaría
con una o dos cucharadas de Cointreau o Gran Marnier.
En un molde (alargado, de budín
ingles) coloque un lecho de esta crema, arriba las naranjas confitadas
y coladas y vuelva a poner crema. Deje algunas horas en la heladera.
Corte la cáscara de la naranja en tiras muy finas (juliana),
blanquéelas 2 minutos en agua hirviendo, cuele y déjelas
en la granadina, hasta que ésta se evapore totalmente.
Nota: esta misma operación la puede realizar con licor de
menta, o curazao.
Prepare el coulis de menta: haga hervir la leche con las hojas de
menta, bata las yemas con el azúcar durante 4 o 5 minutos
y vierta poco a poco la leche hirviendo mientras remueve. Vuelva
a poner 2 minutos sobre el fuego sin cesar de remover (como una
crema inglesa). Deje enfriar, páselo por tamiz y póngalo
en la heladera.
Nota: Yo utilizaría como opcional un Dip al Cointreau, realizado
con una base de crema inglesa con el agregado de crema de leche
semibatida y el licor de naranjas.
Desmolde el fondan, (colocando un trapo húmedo caliente sobre
el molde o con un soplete o secador de cabellos), corte en tajadas
de 4 a 6 cm. y sirva con coulis de menta, decorado con la cáscara
de naranja rojas por la granadina y menta tijereteada.
Torta
de chocolate /
gâteau au chocolat
« Aquellas tardes… me parecía estar viendo la
majestad de la torta de chocolate, rodeada por un círculo
de platos con masitas y por servilletas grises adamascadas…Y
nos hacía (Gilberta) pasar al comedor, sombrío como
un interior de templo asiático pintado por Rembrandt, donde
había una torta arquitectónica tan bonachona y familiar
como imponente, que estaba allí, toda majestuosa como un
día ordinario cualquiera, por si acaso a Gilberta le daba
el capricho de quitarle su corona de almendras de chocolate y de
echar abajo sus murallas valientes y empinadas; murallas horneadas
como bastiones del palacio de Darío. Y aún había
más: porque, para proceder a la destrucción de aquella
nívea obra de pastelería, Gilberta no consultaba solamente
su apetito, sino también el mío, mientras iba extrayendo
para mí del derruido monumento todo un lienzo brillante sembrado
de frutas escarlata al modo oriental.” –“A la
sombra de las muchachas en flor”, II, 94-95 Marcel Proust-
Esta torta lleva 4 capas ( 2 grandes
y 2 pequeñas), láminas de chocolate para decorar,
el relleno y el baño. Se recomienda preparar primero las
láminas de chocolate, luego la torta, el relleno y el baño.
Para hacer una torta para 20 personas
(que deleite orgiástico!!!) se necesita:
9 huevos grandes
230g de azúcar fina
700g de chocolate dulce o semiamargo
50g de manteca sin sal
torta:
7 huevos grandes
230g de azúcar fina
300g de chocolate semiamargo
300g de manteca, a temperatura ambiente
1 cucharada de esencia de vainilla
75ml de leche
150g de harina
½ cucharadita de sal
75g de almendras
laminas de chocolate:
120g de chocolate dulce o semiamargo
relleno:
2 yemas
150g de manteca, blanda
½ cucharadita de esencia de vainilla
30g de chocolate dulce o semiamargo
baño:
200g de chocolate dulce o semiamargo
50g de manteca
12 cerezas glasés
Laminas de chocolate
Derrita el chocolate a baño maría y tan pronto como
esté blando extiéndalo dándole un espesos de
½ cm., con una espátula sobre un papel en mantecado
de aproximadamente 20cm., de lado. Cuando el chocolate comience
a endurecerse corte pequeñas láminas de 4cm., de lado
y déjelas para usar en la decoración final de la torta.
Despéguelas cuidadosamente del papel. Haga más o menos
25.-
Torta
Encienda el horno, calor moderado. Enmanteque y enharine dos tarteras
de 25 y 20 cm. de diámetro respectivamente. Pese el azúcar,
la harina, la manteca y las almendras. Pase por el tamiz la harina
y la sal juntas. Parta en trozos el chocolate y póngalo a
derretir a baño maría. Bata los huevos, usando la
batidora eléctrica si quiere, hasta que estén espumosos
y tengan tres veces su volumen original; luego añada poco
a poco el azúcar sin dejar de batir. Agregue la manteca en
el chocolate derretido. No debe dejar de batir. Agregue la manteca
en el chocolate derretido. No debe dejar que el chocolate se caliente
demasiado porque formará grumos. Sáquelo del fuego
en cuanto ablande. Y lejos de él, añadale la manteca
hasta que ésta se derrita. Vierta esta mezcla muy despacio
sobre los huevos y el azúcar, batiendo constantemente; luego
añada la vainilla y la leche. Con una espátula de
goma revuelva allí la harina y las almendras, con cuidado
y despacio, haciendo un movimiento en ocho, para darle aire a la
mezcla. Vierta la mezcla en las tarteras y cocine una hora o hasta
que los bizcochos sobrepasen el borde de las tarteras. Déjelos
enfriar en una rejilla para tortas y cuando estén tibios
desmóldelos y espere que se enfríen totalmente, para
usarlos al final.
Relleno
Mientras la torta se hornea, ponga el chocolate a derretir como
está explicado antes. Coloque 2 yemas en un recipiente pequeño,
añada la manteca ablandada y la vainilla y luego bata hasta
que esté liviano y cremoso. Cuando el chocolate se haya derretido,
añadalo a esta mezcla, batiendo hasta que este homogéneo.
Pongalo a enfriar en la heladera.
Baño (prepárelo cuando la torta esté lista
para armar)
Derrita el chocolate a baño maría; cuando esté
blando, sáquelo del fuego y agregue la manteca. Para armar
la torta, corte si los tiene, los bordes duros, y divida cada bizcocho
en dos tapas. Para evitar que estas tapas finas se quiebren, deslice
debajo de ellas el fondo de un molde o una plancha de metal.
Ponga el chocolate a derretir para hacer el baño. Acomode
una de las tapas grandes en una fuente y cubrala con un tercio del
relleno; tápela con la tapa restante y extienda otro tercio
del relleno cuidando que no llegue hasta los bordes: cubra solamente
el área central de 20cm de diámetro de manera que
al colocar la tapa más pequeña encima, el relleno
so sobresalga. Extienda el resto del relleno sobre ella y luego
cúbrala con la última tapa.
Pique cerezas glasés y pongalas encima.
Para esparcir el baño utilice un cuchillo o espátula.
Empiece por arriba, cubriendo parcialmente las cerezas y trabaje
hacia abajo insertando verticalmente las láminas de chocolate
alrededor del borde de cada tapa mientras extiende el baño.
Finalmente pegue algunas cerezas glasés en unas pocas láminas
de chocolate para decorar. Guarde una lámina para el centro
de la torta. El baño de chocolate puede tener la consistencia
que usted desee.
Si tiene dos moldes rectangulares de 20 y 25 cm. de largo respectivamente
puede utilizarlos y la torta se parecerá a un gran Zigurat
de Babilonia.
Receta esta última de: -Comiendo con Marcel Proust, Recetas
de la Belle Ëpoque. Shirley King-
Crema
de chocolate / Crème de chocolat
Para 8 pequeños bols o un molde de 125ml.-
175g de chocolate
½ L. de leche
115ml de crema de leche
45g de azúcar
4 yemas de huevo
¾ cucharadita de esencia de vainilla
nuez moscada o canela
Encienda el horno, calor suave.
Corte el chocolate y disuélvalo en la leche a fuego bajo
hasta que esté a punto de hervir. Bata las yemas, usando
una batidora eléctrica si quiere, y añada poco a poco
el azúcar, batiendo hasta que la mezcla esté espesa
y color amarillo pálido. Cuando el chocolate esté
tibio, vierta la mitad de la mezcla de las yemas, cuidadosamente,
para evitar salpicaduras. Luego vierta la mezcla de chocolate y
yemas en la mitad de de chocolate restante que ha quedado en la
cacerola; añadale esencia de vainilla, la crema de leche
y revuelva bien. Cuele en una jarra y póngala en pequeños
bols o moldes.
Colóquelos en una fuente de horno con un poco de agua caliente
en el fondo y cocine 35 minutos. Saque del horno y deje enfriar.
Enfrié en la heladera algunas horas o toda la noche antes
de servir, cubra con una capa de crema y espolvoree con nuez moscada
o canela.
Nota: Otro famoso postre de chocolate
es el “Jour et Nuit”, noche y día, hecho con
tres discos de pionono o génoise y relleno de mousse de chocolate
negro y mousse de chocolate blanco (mezcla mitad y mitad de chocolate
derretido a baño maría con crema de leche semibatida).
Cubierto de ganage de chocolate (esta vez mezclando mitad de crema
de leche llevada a ebullición con mitad de chocolate negro
disuelto en esta), y por ultimo un caramelo de chocolate (con agua
azúcar, glucosa, cacao, y chocolate) con este ultimo baño
se le da más firmeza a la cobertura.
Y no nos podemos olvidar de lo no menos famosa “Selva Negra”,
en Francia “Foret Noir”, que consiste en una torta (bizcochuelo)
de chocolate cortado en tres discos y relleno de crema chantilly
con cerezas en almíbar, cubierto de una gruesa capa de crema
chantilly y espolvoreado de aserrín de chocolate y cerezas
glasees. Por supuesto perfumada con kirsch.
Pieza
de caza al chocolate
(especial para perdices)
1 lomo de liebre o aves de caza en presas
Marinada:
1 zanahoria en juliana
1 puerro en juliana
1 cebolla cortada en trozos
unas ramitas de apio
½ L. de vino blanco
4 cucharadas de vinagre
aceite en cantidad necesaria
4 barritas de chocolate rallado
Colocar la carne de liebre o las presas de ave en un recipiente
enlozado o de acero inoxidable, agregar las verduras, el vino y
el vinagre y dejar marinar durante varias horas.
Retira la carne de liebre o las presas de ave y las verduras; calentar
aceite en una cacerola y dorarlas en él dándolas vuelta
para que se cocinen parejas.
Colocar el líquido de la marinada, volcarlo dentro de la
cacerola e incorporar el chocolate y continuar la cocción
a calor muy suave hasta que las carnes estén tiernas y la
salsa unida y espesa.
Presentar la carne o las presas en una fuente algo honda y rociarlas
con la salsa colada y bien caliente.
Yo lo acompañé con fideos a la manteca espolvoreados
con pimienta negra y rosa y una guarnición de calabaza, zanahoria
y papas hervidas.
Nota: Dentro de las salsas con chocolate
no debemos olvidar los famosos “moles” mexicanos en
donde el chocolate con otros ingredientes juega un importante papel.
El chocolate se ha utilizado a lo largo del tiempo tanto para salsas
dulces como saladas, siendo en sus orígenes una bebida con
picante (ají poblano o habanero).
Receta
tradicional para la hora del té, un clásico de la
pastelería inglesa
BROUNIES
100g de manteca
75g de chocolate amargo
¾ taza de harina
½ cucharadita de sal
2 huevos
una taza de azúcar
una cucharadita de extracto de vainilla
una taza de nueces picadas
Derrita el chocolate y la manteca juntos a baño maría,
revolviendo; deje enfriar. Cierna juntos la harina, el polvo para
hornear y la sal. Bata los huevos, agregue el azúcar, incorpore
chocolate y manteca fundidos y mezcle. Añada los ingredientes
secos cernidos, y las nueces picadas, mezcle y eche la masa en un
molde enmantecado de 20cm de lado o de 25cmX15cm y poca profundidad.
Lleve al horno moderado durante 30 a 35 minutos hasta que la superficie
esté firme al tacto. Deje enfriar y corte en porciones cuadradas.
Otra opción es cubrirlos con una cobertura de :
40g de manteca
100g de azúcar impalpable tamizada
25g de cacao en polvo
2 cucharadas de agua
Derretir la manteca y agregar el cacao tamizado junto al azúcar,
añada gradualmente dos cucharadas de agua batiendo hasta
que este suave. Cubra la torta ya fría extendiendo con una
espátula y cuando se seque cortar en cuadrados
Crema
Bariloche
200g de manteca a temperatura ambiente
700g de dulce de leche pastelero
200g de chocolate para taza
Bata la manteca con el dulce de leche hasta obtener una preparación
homogénea. Derrita el chocolate e incorpore a la mezcla,
enfrié en la heladera y antes de usarla bátala nuevamente
hasta que aclare.
Usos:
*rellenos y coberturas de tortas
*con manga sobre bizcochos de limón
*rellenando macitas horneadas en pilotines
Fondue
de Chocolate
Comencemos con una pequeña
anécdota histórica. En el año 1966, fueron
invitados a una rueda de prensa, que incluía un “lunch”,
más de cien periodistas. Como primer plato, se sirvió
una fondue de queso; como segundo plato una de carne, la Bourguignonne,
y de postre, la sorpresa: una fondue de “Toblerone”.
En pequeñas marmitas individuales de cerámica, burbujeaba
subvente el chocolate fundido. Para sumergir en el chocolate, los
anfitriones del acto sirvieron tacos de pan, biscotes y frutas troceadas.
Muchas revistas especializadas en temas culinarios se hicieron eco
del éxito del nuevo postre. En seguida, los más prestigiosos
restaurantes neoyorquinos incluyeron en sus cartas, siguiendo el
ejemplo del mismo “Plaza Hotel”, la nueva fondue de
Toblerone. Y el éxito saltó a la calle: una firma
comercial agregó a la gama de sus productos alimenticios
un paquete con todo lo necesario para preparar este postre, incluyendo
2 barras de Toblerone. Ni siquiera su precio, 7,95 dólares,
logró intimidar a las amas de casa.
En 1967 llegó la moda a Suiza, la patria de la fondue. Con
la única diferencia: se llamó simplemente fondue de
chocolate (¡Sobre todo nada de publicidad gratuita!). Sin
embargo, tenemos que reconocer que con la marca Toblerone, gracias
a su composición de miel y almendras, estas fondees saben,
sinceramente, mejor.
La receta de la Fondue de Toblerone:
1/8 L de nata
3 barras de chocolate Toblerone de 100g
1 cucharada sopera de coñac o cognac / o ron
1 cucharada sopera de leche
Calentar la nata en un recipiente. Cortar las porciones de chocolate.
Introducirlas en el recipiente y remover hasta que se hayan disuelto.
Diluir un poco la crema con el alcohol o la leche. Verterla en la
marmita y colocar bajo él una vela pequeña.
Servir con tacos de pan blanco pera o manzana troceada, bizcochos,
cerezas, trozos de piña, mandarinas o uvas. También
pueden usarse blinis.
-“El Gran libro de las Fondue”. Eva y ulrich Klever-
Tentación morena
-tagliatelle al chocolate con trufas-
Primer plato o entrada para dos:
250g de harina
50g de semolín de trigo
2 cucharadas de cacao amargo
6 yemas
2 huevos
1 cucharada de aceite de oliva Tamizar
la harina y el cacao sobre una mesa o tabla de madera. Hacer un
hueco y colocar en el centro las yemas, huevos y aceite. Unir de
adentro hacia fuera. Trabajar hasta que la masa se vea lisa y no
se pegue a las manos ni a la mesa. Espolvorear con semolín
cuando sea necesario. Dejar descansar en un recipiente hermético
o bolsa de plástico durante 30 minutos aproximadamente.
Espolvorear la mesa con semolín, aplastar la masa con las
manos y continuar con el palote. Enrollarla varias veces y cambiar
el sentido de la masa siempre de derecha a izquierda. Obtener hojas
de pasta de 2 mm aproximadamente y dejarla orear sobre un mantel
enharinado (con semolín) –las abuelas lo solían
hacer sobre las sabanas limpias de la cama…-. Enrollar la
pasta antes de que se seque –porque sino se torna quebradiza-
espolvoreando con semolín, y cortar con un cuchillo filoso
porciones de 1cm, desenrollarlas y dejar orear antes de la cocción
colocándolas en los respaldos de sillas o sobre un palo de
escoba entre dos sillas.
Hervir abundante agua –por cada 100g de pasta, un litro-,
antes de echar las pastas colocar un puñado de sal gruesa
-esto elevará la temperatura- y un chorrito de aceite. Cocinar
hasta que estén al dente -3 a 5 minutos-. Colar y servir
con manteca derretida o aceite de oliva, en sima rodajas o pedacitos
de trufas negras o blancas. Si los quiere un poco más transgresores
y con más personalidad, en la manteca o aceite adicionar
¼ de ají picante –el de la mala palabra, o chili-
sin semillas y machacado.
Mouse
de chocolate
Claro que no podía faltar este postre a las innumerables
recetas de chocolate, infaltable en las cartas de postres de cualquier
restaurante importante que se precie se tal.
Esta es mi receta, ideal para ser
utilizada con mangos o bananas al ron.
150g de chocolate semiamargo rallado
4 yemas
4 claras
250g de crema de leche
100g de azúcar (opcional) yo lo prefiero sin azúcar.
Bate las yemas enérgicamente, si se utiliza azúcar
agregar una tercer parte. Derrite el chocolate a baño maría,
agrega la mitad no muy caliente a las yemas y luego todo el resto
de chocolate. Incorporar la gelatina disuelta en un poco de agua
fría. Batir uniendo bien.
Batir la crema de leche hasta que este un poco espesa y agregar
a la mezcla de chocolate.
Batir las claras a nieve y si se utiliza azúcar (incorporar
como almíbar a punto de hilo fuerte en forma de hilo a las
claras mientras se bate firmemente- se logra así un merengue
italiano que adquiere mayor resistencia para sostener la mousse).
Incorporar estas claras batidas a la mezcla anterior de forma suave
y envolvente de manera de no romper su contenido de aire, que imprimirá
a la mousse mayor suavidad.
Servir en copas o colocar en un molde para luego extraer y hacer
las quenelle para servir con frutas. Enfriar por lo menos 24 hs.,
y servir. Las copas pueden decorarse con un poco de crema chantilly
y cacao en polvo o una pastilla de chocolate y crema de menta o
simplemente unas hojas de menta fresca espolvoreadas con azúcar
impalpable.
Otras formas de comer
chocolate:
La receta sin receta
Muchas veces me pidieron alguna receta afrodisíaca, o algún
plato para entregarse al placer posterior del amor.
¿Cómo explicarte amiga/o?, todo para mí está
cargado de erotismo, sensualidad y placer. Claro que todo depende
de la forma en que mires las cosas…,de la pericia para las
caricias, los masajes…, de la sutileza en el corte de las
verduras, de la textura en la piel del amante…., Sí,
si quieres la mejor receta afrodisíaca, metete en la cocina
e invéntala tu mismo, con tu amante, disfruta de los elementos,
disfruta también de vuestros cuerpos, y entre besos, caricias,
y suspiros, elevad la cocina al arte del erotismo puro, aderezando
una hoja de lechuga con la sal de su piel, bebiendo un poco de vino
blanco –o el que más te guste- en la copa de su ombligo…,
¿Por qué no?, ¿no querías liberarte….?
Toma el dulce de sus labios, unta toda su piel con miel y picantes,
recoge con tu lengua todos los sabores, e inventa sabores nuevos…
Después de la segunda o tercera vez en que lleguen al éxtasis,
entre colores y sabores, entre placer y dolor…, guarda el
momento primero…, acumulándolo en tu memoria, ya veras
que cuando lleves a tu boca ese racimo de uvas, estarás llevando
el rocío de su piel, la leche del macho o de la hembra que
te ha dado de beber…
Libera todos tus instintos, y aprende a utilizarlos todos: oído,
vista, olfato, sabor y tacto…, Y si no eres tan atrevido/a
¿Quién puede resistirse al chocolate?, pues ponle
sobre su piel desde la punta de los pies a la cabeza, todos los
bombones que sean necesarios, y tomate tu tiempo para ir degustándolos…,
uno a uno tomándolos con tus labios…..
Detente donde tu más quieras.
Después me cuentas.
(Si ya sé…, internado/a por una intoxicación
hepática…ja,ja,ja…)
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